Los 5 cambios que acechan a los negocios del futuro y cómo encararlos

La tecnología, lo social, la coyuntura, el rol del trabajo y el liderazgo son las olas que hoy hay que surfear para anticipar lo que se viene

LA NACIÓN por Melanie Shulman

El cambio llegó y el mundo de los negocios no está exento. Abrazar lo nuevo y utilizarlo a favor es una de las premisas. Así lo explicó Martina Rua, periodista especializada en innovación y coautora de los libros La fábrica de tiempo y Cómo domar tus pantallas, quien durante el noveno capítulo de “Negocios del Futuro”, encuentro organizado por LA NACION, habló acerca de las nuevas habilidades que se empiezan a requerir en el ámbito laboral, del rol de la tecnología y de las tendencias que se vienen. Además, puso el acento en que la sociedad está experimentando una gran fatiga colectiva producto de la cantidad de cambios. Frente a este turbulento escenario planteó la necesidad de trabajar para gestionarlo de manera eficiente.

Para arrancar, Rua puso sobre la mesa la historia de Sebastian Steudtner, un reconocido surfista alemán que en 2020 batió un récord Guinness al surfear la ola más grande del planeta: 26 metros y 30 centímetros en Nazaré, Portugal. A partir de este caso, el objetivo de la experta fue realizar una analogía con la realidad. Así, invitó al público a reflexionar: “¿No se sienten un poco como él? ¿Cuáles son esas olas que nos están tocando surfear cuando hablamos del futuro de los negocios?”, comentó la experta, y ahondó: ”Estoy convencida de que no es una sola. Son cinco olas que nos piden al mismo tiempo tener mucha destreza”.

La primera ola que mencionó es la tecnológica. “Hoy hablamos de que a Netflix le llevó 3,5 años alcanzar el millón de usuarios y a ChatGPT, cinco días, y la versión ChatGPT 4 le tomó nada más que cinco horas alcanzar esa misma cantidad de consumidores”, señaló la periodosta. Si de algo no hay dudas es de que el cambio se acelera a pasos agigantados y “eso es algo con lo que nos tenemos que amigar en los negocios del futuro”, indicó la especialista en innovación.

Con respecto al uso de la Inteligencia Artificial (IA), se cuestionó acerca de su rol y de si llegó, por ejemplo, para convertirse en una aliada y simplificar la labor de las personas. Según reveló, en su caso la utiliza de copiloto para amplificar sus habilidades y ahorrar tiempo.

La segunda ola a la que se refirió es la social, ya que hoy las personas buscan tener experiencias significativas y bienestar, aspectos que, según dijo, se contraponen con la noción de éxito. Según comentó, actualmente se está viviendo una transición en lo que tiene que ver con el valor del trabajo: “Se está pasando de ser workaholics a lifeaholics”, dijo. Un informe de la consultora Trendsity, de Mariela Mociulsky, mostró que el 73% de las personas opta por disfrutar cada momento, aunque tenga que resignar status o dinero. En el lado opuesto, solo el 27% de las personas aspira a alcanzar el máximo escalón en su carrera, aunque tenga que dejar de lado el disfrute.

A esta lista de “tsunamis” se suma la coyuntura, todo lo que gira en torno a la actualidad. En términos de Rua, existe una preocupación muy grande de la sociedad argentina hacia la economía, la política y la inseguridad. Pero hay luz al final del camino, porque las crisis son un “excelente momento para innovar” en los negocios del futuro y animarse a ser disruptivos. “Cuando estamos atravesando momento ásperos, muchas personas se animan a probar cosas que quizás antes no hubieran hecho”, comentó, y alentó a no achicarse y a salir a explorar.

El lugar que tiene el trabajo en la vida de las personas es la cuarta ola. En este caso, para la experta, son los jóvenes los protagonistas de este cambio. “Queremos un trabajo flexible; se viene una década donde el trabajo híbrido estará en negociación, dónde y cómo lo queremos hacer aún está en discusión de acuerdo a las distintas culturas que tenemos en las compañías”, expresó.

En quinto lugar, y como última ola que toca surfear por estos tiempos, se encuentra el liderazgo. Es un aspecto en plena metamorfosis, ya que el 70% de los puestos jerárquicos “se reconoce en una situación de estrés laboral”, manifestó la especialista. A diferencia de décadas pasadas, hoy se pretende dejar atrás las viejas usanzas y todo lo que tenga que ver con la formalidad. Lo que se espera de las personas en el ámbito laboral cambió. Las nuevas generaciones proponen un cambio de paradigma y exigen, especialmente a los jefes, relaciones horizontales, donde se acompañen entre todos, con empatía. “Los negocios del futuro requieren líderes que den aire y autonomía, que tengan actitud. No hay que ser experto pero sí curioso”, cerró.

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