¿Y si tu próximo cliente no fuera una persona, sino un asistente de IA con tarjeta de crédito propia? Este mes en el Observatorio Trendsity te contamos cómo Visa, Pick’n Pay y Mercado Libre ya están rediseñando el comercio para hablarle a las máquinas. Pero eso es solo el principio: también recorremos el regreso de las revistas de papel como objetos de culto entre la Generación Z, exploramos por qué los museos empiezan a recetarse como si fueran medicina, y analizamos cómo China le puso freno a las parejas virtuales de IA en medio de su crisis demográfica. Cerramos con una economía circular que premia al instante: reciclar ya no es solo hacer el bien, sino también ganar algo. Hacé clic y enterate de todo.
FRONTERAS POROSAS
El consumidor deja de ser la interfaz de compra

El diseño de experiencia de compra hecho a medida de las personas empieza a cambiar en sintonía con una nueva etapa donde cada vez más decisiones de compra serán delegadas a asistentes inteligentes capaces de interpretar necesidades, comparar opciones y concretar la transacción sin intervención humana.
Hasta ahora, el consumidor era el protagonista de todo el recorrido comercial: entraba a Google, buscaba, comparaba precios, visitaba distintos sitios, leía opiniones y finalmente decidía. Toda la experiencia digital estaba diseñada para convencer a una persona; sin embargo, ese modelo empieza a cambiar.
Visa acaba de presentar Intelligent Commerce, una plataforma que permite que agentes de IA realicen compras utilizando credenciales de pago reales. El usuario define preferencias, presupuesto o restricciones y el asistente puede buscar, comparar y pagar en su nombre.
En Sudáfrica, la cadena de supermercados Pick n Pay lanzó Penny, un asistente que acepta pedidos por voz, listas escritas a mano o incluso una foto del interior de la heladera para sugerir automáticamente una compra personalizada según hábitos, presupuesto e historial.
En el mundo del retail tecnológico, Newegg ya permite conversar con un asistente que recomienda productos, compara especificaciones y completa toda la compra dentro de una conversación, sin necesidad de recorrer páginas ni filtros.
En América Latina también empiezan a verse señales. Mercado Libre viene incorporando asistentes basados en IA para ayudar a encontrar productos y resolver dudas dentro de la plataforma. Aunque todavía no realizan compras de manera autónoma, muestran la dirección hacia la que evoluciona el comercio digital: menos navegación y más delegación.
El cambio parece pequeño, pero modifica toda la lógica del marketing digital. Si la norma hasta ahora fue que las marcas optimizaran SEO para aparecer en Google y UX para convencer usuarios, muy pronto deberán preguntarse otra cosa: ¿mi producto es comprensible para una inteligencia artificial?
Mensaje para los negocios. El próximo desafío del marketing probablemente ya no sea conquistar consumidores, sino construir marcas que también sepan dialogar con las inteligencias artificiales que comprarán en su nombre. Ese nuevo “cliente” no se deja seducir por un banner ni por un diseño atractivo: decide en función de datos, contexto y confianza.
RAÍCES MÓVILES
La Generación Z convierte las revistas en objetos de culto
Las revistas impresas están conquistando a una parte creciente de las generaciones más jóvenes, no como una fuente de noticias, sino como objetos de inspiración, colección y desconexión.
Mientras Instagram, Pinterest, TikTok y los algoritmos se convertían en el gran motor de inspiración visual, las revistas impresas entraron en una profunda crisis tanto de ventas como de identidad. En el último tiempo, sin embargo, hay algunos cambios: no porque el papel haya recuperado el volumen de ventas de otras épocas -de hecho, la circulación de revistas sigue cayendo en la mayoría de los mercados- sino porque determinadas publicaciones están encontrando un nuevo lugar entre las generaciones más jóvenes.
Algunos medios hablan incluso de un pequeño “print magazine revival“, impulsado principalmente por revistas independientes, de diseño, moda, cultura, gastronomía y lifestyle. La lógica ya no es publicar más ejemplares, sino producir menos, mejor y con mayor valor percibido.
Uno de los más simbólicos es i-D Magazine, la histórica publicación británica de moda y cultura que volvió a editarse en papel en 2025 . Sus nuevos responsables explicaban que la Generación Z ya no busca únicamente contenido sino objetos físicos, tangibles y coleccionables, capaces de sobrevivir al consumo instantáneo de las plataformas digitales.
El fenómeno también alcanza a títulos como Nylon, Saveur, Field & Stream o incluso Sports Illustrated, que relanzaron o reforzaron sus ediciones impresas con un enfoque mucho más premium. En muchos casos, las revistas pasaron de ser mensuales a trimestrales o semestrales, mejoraron la calidad del papel, el diseño y la fotografía, y comenzaron a venderse casi como libros de colección.
En América Latina el fenómeno todavía es más pequeño, pero aparecen señales similares. Publicaciones de diseño, gastronomía y fotografía, y proyectos editoriales locales de circulación limitada encuentran lectores dispuestos a pagar por una edición cuidada, aun cuando el mismo contenido podría existir online. En Argentina, títulos como L’Officiel Argentina diversas publicaciones independientes de arte y diseño muestran que el papel sigue teniendo un lugar cuando ofrece una experiencia diferencial y un fuerte valor estético.
Mensaje para los negocios. Probablemente no estemos asistiendo al regreso de las revistas, sino al nacimiento de una nueva categoría: publicaciones que funcionan más como objetos culturales que como medios de comunicación. Para las marcas, eso abre una pregunta interesante: ¿qué productos podrían dejar de competir por el clic para empezar a competir por un lugar en la mesa de café, la biblioteca o el escritorio?
EGOBALANCE
Museo terapia: el arte como medicina cultural
Una nueva corriente de investigaciones empieza a mostrar que recorrer un museo puede generar efectos positivos sobre el bienestar emocional, demostrando cómo la cultura también es una herramienta de salud.
Cada vez más investigaciones encuentran que visitar museos reduce el estrés, disminuye la sensación de aislamiento, mejora el estado de ánimo y favorece el bienestar psicológico.
Uno de los casos más interesantes surgió en el Reino Unido. Investigadores de University College London analizaron un programa que combinaba caminatas por la naturaleza con actividades en el Whitworth Art Gallery de Manchester. El resultado fue una mejora significativa en la autoestima, la conexión social y el bienestar emocional de los participantes. La combinación de naturaleza y cultura comenzó a pensarse como una nueva forma de “prescripción creativa“.
La idea fue un paso más allá con Museums on Prescription, un programa británico donde profesionales de la salud derivaban a adultos mayores a participar en actividades dentro de museos. Los investigadores observaron mejoras sostenidas en indicadores como inspiración, alegría, compromiso y calidad de vida. La visita al museo dejaba de ser una salida recreativa para convertirse en parte de una estrategia de bienestar.
En Canadá, el Museo de Bellas Artes de Montreal también experimentó con esta lógica. Allí, médicos pudieron prescribir visitas al museo como complemento para determinadas situaciones de salud. Los resultados mostraron mejoras en el bienestar percibido y reforzaron una idea que empieza a ganar consenso: la cultura también puede formar parte del ecosistema de cuidados.
Más recientemente, otro estudio demostró que ni siquiera hace falta una intervención especialmente diseñada. Una visita libre a un museo fue suficiente para reducir los niveles de ansiedad y aumentar la sensación de inspiración y bienestar subjetivo de los participantes.
Mensaje para los negocios Lo interesante es que todas estas investigaciones llegan en un momento donde el bienestar dejó de entenderse únicamente como una cuestión médica. Si la cultura empieza a ser percibida como una herramienta de bienestar, los museos dejan de competir únicamente por visitantes y comienzan a integrarse con industrias como la salud, el turismo, el real estate, los recursos humanos o el bienestar corporativo.
NEOCONECTIVIDAD
La crisis demográfica redefine la innovación
China acaba de convertirse en el primer país en prohibir que los menores mantengan relaciones con parejas virtuales creadas por inteligencia artificial demostrando cómo la crisis demográfica está empezando a moldear el futuro de la innovación.
A modo general, las regulaciones sobre inteligencia artificial que hemos visto hasta el momento están centradas en aspectos como la privacidad, la propiedad intelectual o el empleo. Sin embargo, el caso de China cruza deliberadamente la variable tecnológica con la demográfica.
Las nuevas normas, que entraron en vigor el 15 de julio, prohíben a los menores acceder a asistentes de IA que simulen parejas o familiares virtuales y, además, obligan a las plataformas a evitar que los chatbots fomenten la dependencia emocional o reemplacen las relaciones humanas. Como consecuencia, gigantes tecnológicos como Byte Dance, Alibaba y Tencent suspendieron o limitaron funciones de sus asistentes de compañía.
La medida -que también recibe críticas por coartar en cierta manera la exploración e innovación de las empresas tecnológicas- llega en un momento particularmente delicado para China. El país atraviesa una de las crisis demográficas más profundas de su historia: la población disminuye, nacen cada vez menos niños y las tasas de matrimonio vienen cayendo desde hace años. En ese contexto, distintos analistas interpretan que la regulación busca evitar que los vínculos con la IA se conviertan en un sustituto de las relaciones humanas, especialmente entre los más jóvenes.
Más allá de que todavía no exista evidencia de que las parejas virtuales sean una causa directa de la caída de la natalidad, el mensaje del caso chino es que la tecnología ya no es un sector aislado de la economía sino que puede influir -o al menos condicionar- fenómenos sociales considerados estratégicos para el futuro del país.
Mensaje para los negocios: Las empresas ya no compiten únicamente en un mercado tecnológico sino que operan dentro de sistemas sociales cada vez más complejos. La próxima ola de innovación probablemente no se explique por la tecnología en sí, sino por los problemas humanos con los que termine cruzándose. Y entender esas intersecciones será vital para las empresas del sector.
CONCIENCIA DE LA RESPONSABILIDAD
Gratificación instantánea: la nueva variable de la economía circular
Una nueva generación de iniciativas está demostrando que las personas participan mucho más en la economía circular cuando reciben una recompensa inmediata.
El residuo está dejando de ser basura para convertirse, instantáneamente, en comida, descuentos, productos o beneficios dejando atrás los meros discursos e iniciativas en pos de separar residuos, reciclar o reutilizar.
Los imaginarios respecto del “beneficio colectivo” pocas veces brindaban una recompensa tangible para quien hacía el esfuerzo pero cada vez aparecen más modelos donde el incentivo no llega dentro de años, sino en el mismo momento en que una persona decide desprenderse de un residuo.
En los Países Bajos, WasteBar permite entregar colillas de cigarrillos y latas a cambio de poffertjes, los tradicionales mini panqueques holandeses. Los residuos luego se reciclan para fabricar mobiliario urbano e instalaciones públicas.
En Estados Unidos, la Universidad de San Diego creó EcoExit, una iniciativa que recupera muebles, ropa, electrodomésticos y objetos que los estudiantes dejan al finalizar el ciclo lectivo. En lugar de terminar en un relleno sanitario, esos productos quedan disponibles para los nuevos alumnos y suelen encontrar nuevo dueño en menos de 90 minutos.
En Francia, ReDisco encontró una segunda vida para miles de discos de vinilo, CD y DVD que ya no se utilizan. Lo que comenzó como un programa impulsado por la industria musical hoy se expande hacia puntos de recolección abiertos al público, donde esos materiales se transforman en nuevos objetos de diseño y hasta en nuevos discos.
Mensaje para los negocios. La economía circular empieza a parecerse cada vez más a un programa de fidelización. Las marcas que entiendan esta lógica dejarán de preguntar cómo gestionar sus residuos para empezar a diseñar ecosistemas donde cada desecho active una nueva interacción con el cliente.
Este newsletter es un adelanto de lo que hacemos todos los días en Trendsity: nuestro equipo de investigación de mercado, insights y data monitorea permanentemente nuevos hábitos, prácticas y tendencias, uno de los pilares de los estudios y reportes que elaboramos para clientes de diversas industrias y verticales.
Gracias por llegar hasta acá y sumarte a este recorrido mensual por las señales que están moldeando el consumo, la cultura y los negocios.
¿Cuál de estas cinco manifestaciones te generó más ruido en la cabeza? Respondé este mail, lo leemos todos.
Nos vemos en la próxima edición.